¡QUERÍA DE HIGOS!

Autor: Diego Ferrero

Ese día de junio era particularmente frío. No era raro, era invierno. 10°c por lo menos. Tomé el pedido que nos habían hecho. Un dulce de arándanos y uno de higos.

Los los pusimos como siempre en nuestra bolsa de papel kraft impresa con nuestro logo y fui hasta Banfield.

No tenía GPS por lo que me costó encontrar la dirección. Es muy común que en Buenos Aires haya todavía dos numeraciones. Pero llegué. Me baje de la KANGOO con el pedido, me acerqué a la puerta y había dos timbres. Me jugué por uno y esperé.

-¡¿Quién es?! Se escuchó una voz que resonaba como desde el fondo de un pasillo.

– Soy Diego de Niña Federica.

¿Quién?

Cuando quise decir nuevamente mi nombre la puerta de chapa y vidrio se abrió y me quedé con la palabra en la boca, queriendo salir apresuradamente para que no se asuste.

-Federica, Niña Federica y yo soy Diego. ¿Cómo le va?

-Ay! Sí Niña Federica. – Quien lo decía era una señora mayor, probablemente de 85 años. Su apariencia era encantadora.

-Le traje el pedido que me hizo, una mermelada de arándanos y otra de higos.

Ay! A mí no me gusta el arándano, a mí me encanta la mermelada de higo.

No tenía más mermeladas de higo, ¿qué podía hacer? Pensaba. Me llevo la de arándanos y mañana le traigo la de higos. La señora me miró a los ojos y descubrí que detrás de esa mirada había alguien con una historia para contar. La escuché. Los ojos se me llenaron de lágrimas pero no se notó, traté de evitarlo. Me quedé un rato largo, mi próxima entrega podía esperar. Y la escuche porque eso es lo que proponemos desde Niña Federica. Escuchar al otro para construir algo. Nosotros hacemos blends de especias por eso escuchamos, porque en nuestras mezclas están estas historias. Algunas tristes y otras alegres. En definitiva esto es lo que hacemos.

Me fui y siempre me quedó su historia grabada, Quería volver a verla. Al mes siguiente me llama su hija y me hace un pedido de mermelada de higos. Salí corriendo y conduje la KANGOO hasta su casa. Me abrió la puerta y su alegría fue enorme.

-Le traje las de higos. –Me sonrió y nos quedamos hablando otro buen rato. Escuchando, aprendiendo.

Este es el segundo de los tres relatos breves elegidos del año 2017. Una forma diferente de relacionarnos con nuestros clientes. Es la manera que desde Niña Federica vemos las entregas de nuestros productos.

2 opiniones en “¡QUERÍA DE HIGOS!”

Auroris

Que hermoso cuento. Voy a escribir uno para ustedes. Una anécdota de lo que me pasó.

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